viernes, 7 de junio de 2013

Katharsis

Lidia Salas
Estoy cerca del núcleo misterioso de las cosas así como en la noche nos hallamos, en ocasiones, cerca de un corazón. 
Marguerite Yourcenar. Fuegos.

Lidia Salas Rincón se internaliza en un continente de pasiones soterradas, y con la fuerza vital de lo femenino convoca palabras que constituyen zonas de sentido en las que se produce una alquimia del alma. Katharsis es la puesta en escena de un poemario que lleva inscrito el duelo por la despedida y la incertidumbre dolorosa ante la muerte. 

Frases e imágenes se imbrican en una filigrana representada en tres ejes que comprenden los estados del tránsito que se inician con la Anamnesis, antesala que conecta con la Anagnórisis, para desembocar en la Catarsis. Estos tres movimientos contienen la fuerza de lo telúrico, de las emociones emancipadas nacidas en la profundidad del ser. 

En este poemario, el yo poético enraizado en la profundidad abisal de la nostalgia, remonta el río de la vigilia desde el amanecer, pero no se ancla en la pesadumbre, con la potencia del espíritu se desplaza por diversos escenarios, tatuando recuerdos en los lugares queridos, instaurando un mundo con claves íntimas que dan cuenta de la existencia inmersa en un misterio que se intuye en la imagen poética. ¿Es el reflejo del incendio interior que se refleja en las pupilas? La interrogante es en sí misma imagen voluptuosa que contiene un erotismo rebosante, un Eros vital que indaga en los recovecos amorosos para extraer lo más hermoso de vivencias colmadas por la magia de las querencias eternas. 

Lidia Salas, a través de la voz poética, traspasa umbrales, y consuma una Katharsis donde convergen rostros del amor que, mediante un proceso alquímico, se transmutan y encarnan en cada palabra. En Katharsis asistimos a una transformación simbólica, donde Las palabras iluminan el terror de la noche, pero se convierten en poesía, en consciencia que canta a la vida palpitante que merodea por la casa.