jueves, 24 de abril de 2014

Ojo de la cerradura




Ojo de la cerradura, bitácora onírica de Gabriela Olivo de Alba, es la puesta en escena de los sueños como materia estética de la creación, donde todo cobra sentido. En esta suerte de diario, la autora transforma el sueño en relatos cargados con la fuerza proteica de imágenes que vuelan, se deslizan, se diluyen o mutan en escenarios fugaces.

Gabriela trasvasa la imagen dislocada por el estupor, el miedo, el absurdo, o el deseo (entre otras emociones), y las inserta en esta ruta de ficciones que, por su naturaleza inaprensible y enigmática, se muestra inquietante. Ojo de la cerradura se inscribe en una estética onírica deslindada de enfoques psicoanalíticos, y de postulados surrealistas, es expresión artística que surge de repliegues del mundo alucinado de los sueños.

La estructura, aunque parezca fragmentada, articula las ideas y conforma un cuerpo textual cohesionado, como una red que atrapa vivencias fortuitas en contextos matizados con tonos fantasmáticos o colmados de erotismo. El sueño es el protagonista que se cuela cada noche y conforma laberintos de teatros ambulantes e indefinibles que entregan funciones donde la soñante se envuelve, se deja envolver (o desenvuelve) en la extrañeza, el azar y el absurdo.

Ojo de la cerradura seduce con la riqueza de sus reinos fantásticos, con su lenguaje y con sus entresijos. Los recursos formales en la propuesta estética de Ojo de la cerradura como libro objeto, se enlazan en un juego donde el arte subordina al texto literario, y constituyen vasos comunicantes entre la filigrana temática de lo soñado y el sueño como experiencia. Gabriela (la soñante) algunas veces los plasma con trazos gestuales, fuertes y dinámicos; otras veces los retrata como historias de símbolos y signos que confluyen en crónicas oníricas, en un Ojo de la cerradura.


Les Quintero

La travesía del indigente



Con el sugestivo título La travesía del indigente, Maggida Lovera nos presenta su primer poemario embellecido con metáforas que desfilan por la calle, por la ciudad que combate sus penurias entre lágrimas y consignas. En los poemas resuena el drama social del país, como un eco que se dispersa en cada página de esta Travesía. Las frases dan cuenta del desamor hacia el prójimo, hacia sí mismo, hacia la patria, y la catástrofe íntima que sigue al desengaño y a la servidumbre de la vida en extramuros, silenciada por el rumor y el miedo.

Maggida tiende puentes minuciosos que van desde el poema testimonial, hasta la orilla donde se articula la denuncia en el verso libre que se despliega ante el lector. La poesía realista de La travesía del indigente enfoca su objetivo con precisión en el canto a la libertad y a los humildes, a un “Cuerpo hediondo a oportunidades sepultadas.” De esta forma, el poema, a pesar de su inmediatez, coagula una visión que perdura en cada palabra, en la angustia y la impotencia ante la barbarie.

El yo poético vaga entre los escombros de una sociedad, donde lo femenino se mantiene como estandarte de fuerza, de fe, de voluntad y de amor: “Percibiendo el mañana, le tocó ser patria”. Cada poema exalta valores individuales como la dignidad, la fuerza que nace del espíritu para resistir las dentelladas de violencia, “Donde la idea es esencial para seguir caminando hacia el despertar de la sociedad…”.

La propuesta medular de La Travesía del indigente exhorta a escudriñar la luz que calienta y alumbra al alma, a ver en su flama los contornos de la vida que se dilata en la riqueza de los mundos subjetivos. Mundos que permanecen intactos en los meandros de cada ser que sueña.


Les Quintero

jueves, 17 de abril de 2014

Juez en el invierno



En este cuento de Jorge Gómez Jiménez, una importante universidad invita al escritor venezolano Raimundo Trillo a participar como jurado de un certamen literario. A partir de esta invitación, el personaje inicia una desternillante peripecia como juez del concurso que debe premiar la obra más representativa de las letras jóvenes de un país tropical. El viaje de Raimundo Trillo está hilvanado por una ironía que no busca provocar, sino exponer la vivencia desde la perspectiva cotidiana del escritor, quien sobrevive con una menguante economía y debe aprovechar cualquier oportunidad para ganarse un dinero extra.

Juez en el invierno explora con humor no solo el discurso literario convencional en el que inserta sus reflexiones cargadas de lenguaje irreverente, sino también la autosuficiencia del escritor-jurado y las zancadillas de un dios burlón que se aparece en los lugares más inesperados. El manejo estético que hace el “maestro Trillo” desbroza las fórmulas de cortesía (de profusión barroca) hasta provocar la ruptura discursiva con lo socialmente correcto. Esta transgresión ofrece a cambio una relación directa con la realidad ficcional del personaje, despojada de ceremonias inútiles.

Raimundo Trillo evoca al pícaro y sus delirantes aventuras (o desventuras) en un evento disparatado. Juez en el invierno se recrea en los aspectos lúdicos del lenguaje, al narrar la historia del jurado al que solo le interesan los dólares que le pagarán, los problemas que puede resolver con ese dinero cuando haga el cambio a la moneda nacional, en el mercado negro, por supuesto, y en lo bien que lo pasará en la playa rodeado de chicas.

Les Quintero

Alto voltaje: socialismo y comunismo



Alto voltaje el más reciente trabajo de Jorge Rivadeneyra Altamirano, contiene una serie de ensayos que nos ofrece un enfoque sobre la crisis ideológica ocurrida tras la caída del Muro de Berlín. Asimismo, demuestra con argumentos bien fundamentados, la historia del socialismo. Del mismo modo muestra que el comunismo es el fracaso más grande de la historia. El autor realiza, de forma magistral, una serie de reflexiones en las que la política, filosofía, historia y ciencia convergen para una visión profundamente humanista que ahonda en la reflexión sobre la situación actual de la Venezuela del siglo XXI.

Jorge Rivadeneyra Altamirano es profesor en el doctorado de Ciencias Sociales de la Universidad Central de Venezuela, su trabajo se ha orientado no solo al análisis político en el que destaca por su prolífica y tenaz labor como analista, sino también en el campo literario. Los ensayos de Alto voltaje rodean el abismo de incertidumbre producido por el llamado Socialismo del siglo XXI, y establece una relación entre política, historia y la estética como un modo de alterar la realidad mediante una lúcida reflexión que va dando cuenta de los antecedentes de este fenómeno sociopolítico y las razones de su fracaso.

El enfoque histórico, filosófico, social y político de Jorge Rivadeneyra, conduce a una revisión profunda de los postulados de algunas tesis de Marx, Engels y Lenin, entre otros. En Alto voltaje la estética adquiere una dimensión como modo de pensamiento creativo para establecer correspondencias con categorías abstractas que conforman el poder, desde lo netamente subjetivo hasta lo empírico y verificable.


Les Quintero