La vieja calle

Autor: Santiago San Miguel

La vieja calle, ópera prima de Santiago San Miguel, es una novela extraordinaria, en clave sátira, que escudriña con humor e irreverencia la condición humana, absurda y frágil. Mediante un monólogo asordinado y cargado de ironías asistimos al último estertor del dueño del observatorio, como los huéspedes llaman al dormitorio de don Ezequiel, dueño de una hospedería clandestina habitada por extravagantes inquilinos.

Santiago San Miguel no necesita presentación, su larga trayectoria como cineasta lo ha convertido en una figura pública y punto de referencia obligatorio para el cine. Su trabajo se ha orientado no solo al ámbito de la producción y dirección cinematográfica, sino también en creaciones destacadas de guiones. Por eso no extraña la madurez, la belleza estilística y la profundidad de esta historia en la que se perciben ecos de algunos postulados filosóficos del siglo XX, como el azar, lo lúdico, el absurdo y la incertidumbre, entre otros enunciados enmarcados en un humor negro como recurso estético al servicio de nadie.

La vieja calle se narra desde una especie de corifeo compuesto por nueve voces que pudieran tener su correlato en las nueve musas canónicas. esta historia presenta, de manera magistral, la lucha entre Eros y Thánatos, la negra estrella de la muerte en danza perpetua con la roja flama de la vida en las que, a cada giro, se superpone la silueta de uno u otro arcano, y ninguno pierde, ninguno gana.

El narrador aborda el drama íntimo de cada personaje con audacia para luego desplegar la transgresión como única salida posible a sus existencias miserables. el hilo conductor muestra los personajes atrapados en un sistema gobernado por granujas, del cual ellos forman parte como asalariados venidos a menos que se engrandecen en un segundo de locura y luego se desinflan en el precario equilibrio existencial.

El enfoque ficcional de La vieja calle comparte roles simbólicos con temas socia les como los desahucios y la burocracia, y establece una relación entre realidad y ficción como categorías abstractas que conforman el poder desde dimensiones subjetivas.

Les Quintero

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